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Surfear la crisis, retirar la tropas de Irak, ganar la guerra de Afganistán, y ... evitar que los conejos se coman sus zanahorias parecen ser las prioridades de la administración Obama. Desde hace algunos días, y tras el petitorio impulsado por The White House Organic Farm Project y firmado por más de 10.000 estadounidenses, la Casa Blanca ha comenzado a reconvertir parte de sus jardines en una huerta orgánica que proveerá de vegetales a la cocina de la residencia presidencial.
Daniel Bowman y Casey Gustowarow son los responsables del proyecto The WHOFarm (The White House Organic Farm). Estos jóvenes entusiastas lo dejaron todo y se embarcaron en una de esas aventuras de costa a costa, al volante de un singular colectivo escolar en cuyo techo cultivan vegetales, divulgando a los cuatros vientos su receta para llevar a Obama a la huerta orgánica.
Fueron más de 10.000 los compatriotas que firmaron el petitorio, y hace algunos días se la vio a la primera dama, Michelle Obama, pala en mano, comenzando con las obras de la huerta.
La receta se basa en un manifiesto de 5 sencillos puntos:
Artículo I: Los agricultores
Niños de las escuelas públicas y los estadounidenses con discapacidades trabajarán en la Granja Ecológica de la Casa Blanca, para que sea un ejemplo para el mundo de aprendizaje práctico y que fomente una ética independiente de trabajo al estilo “hazlo tú mismo”.
Artículo II: Los consumidores
La cosecha de la Granja Orgánica de la Casa Blanca proporcionará alimentos frescos para el Presidente, su familia y sus distinguidos invitados. Además, también proporcionará alimentos sanos a los programas de almuerzo escolar y de alimentos en Washington, DC.
Artículo III: La entrega
La producción de la Granja Orgánica de La Casa Blanca será entregada a las escuelas públicas y los almacenes de alimentos por voluntarios a pie o en bicicleta, con un costo neto de cero a los contribuyentes.
Artículo IV: Semillas
Los agricultores ecológicos de la Granja Orgánica de La Casa Blanca, plantarán una mezcla diversa de semillas que provienen de la granja de Thomas Jefferson en Monticello y semillas donadas por agricultores y jardineros, para celebrar la riqueza de las tradiciones agrícolas de la Oficina del Presidente y la pasión de los estadounidenses por trabajar su tierra fértil y abundante.
Artículo V: El suelo
La Granja Orgánica de La Casa Blanca utilizará tierra vegetal sana, abonada con compost procedente de los restos del jardín y los residuos alimenticios de los tres estamentos del gobierno federal: la Casa Blanca, el Capitolio de Estados Unidos y la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Mensaje
Sin duda, y gracias a su fuerte contenido conceptual, este proyecto piloto será un gran impulso para la difusión de las huertas orgánicas, y para que el pueblo norteamericano haga un giro hacia una dieta más saludable.
Al fin y al cabo, se trata de recuperar una idea tan vieja como los padres fundadores de la gran nación del norte. En 1800, el segundo presidente John Adams plantó personalmente la primera huerta presidencial. Woodrow Wilson llenó la Casa Blanca de ovejas en 1918 para fertilizar el suelo. Y en 1943, pese las objeciones del Departamento de Agricultura, Eleanor Roosevelt plantó un "jardín de la victoria" como ejemplo de autosuficiencia durante la Segunda Guerra Mundial, imitada por 20 millones de compatriotas que cambiaron el césped por los tomates, las lechugas, y las calabazas.
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